Nociones básicas de contabilidad II: ordenación del balance

Continuamos con la serie de cápsulas mensuales que estoy dedicando a ofrecer nociones básicas de contabilidad: desde cero, de forma simple y con ejemplos prácticos, especialmente dirigidos a personas sin conocimientos contables previos. Este mes de diciembre está dedicado a la ordenación del balance.

El balance permite conocer la salud de la empresa, es decir la capacidad que tiene el negocio para afrontar situaciones delicadas como un impagado de cuantía importante, un siniestro o la no renovación de un préstamo bancario, por poner algunos ejemplos; y valorar si, en alguna de estas circunstancias, la empresa podría pagar lo que debe sin retrasos.

Para poder realizar dicho análisis necesitamos ordenar los distintos recursos de la empresa en función del tiempo de permanencia en la misma, para luego comparar y medir si el tiempo de permanencia de los derechos (Activo) es similar al de la permanencia de las obligaciones (Pasivo). Hablaremos para ello de recursos No Corrientes y de recursos Corrientes.

Entendemos como recursos No Corrientes aquellos que tienen una permanencia en la empresa superior a un año, como podría ser un préstamo (que no amortizaremos en su totalidad a corto plazo) o la maquinaria (cuya vida útil suele ser de varios años antes de su obsolescencia). Por su parte, los recursos Corrientes son aquellos que tienen una permanencia inferior a un año, o dicho de otra manera, que se van a transformar en cobro o en pago antes de un año, como la factura de un cliente (cobro) o la factura de un proveedor (pago).

La velocidad con la que los recursos de activo se transforman en un cobro se denomina Liquidez y la velocidad con la que los recursos de pasivo se transforman en obligación de pago se denomina Exigibilidad.

En el siguiente esquema se ve como quedaría estructurado el balance. El color verde corresponde a las masas patrimoniales No Corrientes y el gris a las Corrientes:


El Activo no corriente incluye las siguientes masas patrimoniales:

  • Inmovilizado material: son los bienes tangibles que la empresa utiliza para el desarrollo de su actividad, como los terrenos, los edificios, las maquinarias, los vehículos, el mobiliario, etc.
  • Inmovilizado intangible: son los bienes intangibles que la empresa posee y que le generan beneficios futuros, como las patentes, las marcas, el fondo de comercio, el software, etc.
  • Inmovilizado financiero: son las inversiones financieras a largo plazo que la empresa realiza en otras entidades, como las participaciones en el capital de otras empresas, los préstamos concedidos, los depósitos a plazo, etc.
  • Activos por impuesto diferido: son los activos que surgen por la diferencia temporal entre el criterio contable y el criterio fiscal de algunos elementos, lo que implica un menor pago de impuestos en el futuro.

El Activo corriente incluye los siguientes elementos:

  • Existencias: son los bienes que la empresa tiene en su almacén y que están destinados a la venta o al consumo, como las materias primas, los productos en curso, los productos terminados, etc.
  • Deudores comerciales: son los derechos de cobro que la empresa tiene frente a sus clientes por la venta de bienes o servicios, como las facturas pendientes de cobro, los anticipos recibidos, etc.
  • Inversiones financieras a corto plazo: son las inversiones financieras que la empresa realiza con un vencimiento inferior a un año, como los valores negociables, los fondos de inversión, los derivados financieros, etc.
  • Tesorería: Efectivo y otros activos líquidos equivalentes. Son los medios de pago de los que dispone la empresa, como el dinero en caja, el dinero en bancos, los cheques, las letras de cambio, etc.

El Pasivo no corriente incluye:

  • Préstamos a largo plazo: son las deudas que la empresa tiene con entidades financieras u otros acreedores y que tienen un plazo de amortización superior a un año, como los créditos bancarios, las emisiones de obligaciones, los leasing, etc.
  • Provisiones a largo plazo: son las estimaciones de las obligaciones futuras que la empresa tiene por razón de su actividad, como las indemnizaciones por despido, las garantías postventa, las responsabilidades medioambientales, etc.
  • Pasivos por impuesto diferido: son los pasivos que surgen por la diferencia temporal entre el criterio contable y el criterio fiscal de algunos elementos, lo que implica un mayor pago de impuestos en el futuro.

El Pasivo corriente incluye:

  • Proveedores: son las deudas que la empresa tiene con sus proveedores por la compra de bienes o servicios, como las facturas pendientes de pago, los anticipos entregados, etc.
  • Acreedores comerciales: son las deudas que la empresa tiene con otras entidades por razón de su actividad, como las retenciones de impuestos, las cotizaciones a la Seguridad Social, las subvenciones recibidas, etc.
  • Préstamos a corto plazo: son las deudas que la empresa tiene con entidades financieras u otros acreedores y que tienen un plazo de amortización inferior a un año, como los descubiertos bancarios, los pagarés, los factoring, etc.
  • Provisiones a corto plazo: son las estimaciones de las obligaciones futuras que la empresa tiene por razón de su actividad y que se espera pagar en el corto plazo, como las indemnizaciones por vacaciones, las devoluciones de ventas, etc.

El Patrimonio neto incluye:

  • Capital social: es el valor nominal de las aportaciones de los socios o accionistas a la empresa, ya sea en dinero o en especie.
  • Reservas: son los beneficios acumulados que la empresa ha decidido no repartir entre los socios o accionistas, sino mantenerlos en la empresa para reforzar su solvencia o financiar sus inversiones.
  • Resultados acumulados: son los beneficios o pérdidas que la empresa ha obtenido en ejercicios anteriores y que no se han destinado a reservas ni a reparto de dividendos.
  • Resultado del ejercicio: es el beneficio o pérdida que la empresa ha obtenido en el ejercicio actual, después de restar los gastos de los ingresos.
  • Otras aportaciones de los socios: son las aportaciones de los socios o accionistas a la empresa que no forman parte del capital social, como los préstamos participativos, las ampliaciones de capital no suscritas, etc.
  • Ajustes por cambios de valor: son las variaciones de valor que experimentan algunos elementos del patrimonio neto por razones ajenas a la gestión de la empresa, como las diferencias de cambio, las revalorizaciones, las coberturas contables, etc.

Ahora ya estamos en disposición de empezar el análisis. Este sería el aspecto del balance de una empresa.

En la próxima cápsula veremos como medir su salud financiera.

 

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